

Te contamos la historia:
El símbolo que nació bajo tus pies
A finales del siglo XIX, las calles del nuevo Eixample estaban sin pavimentar y, cuando llovía, la ciudad se convertía en un barrizal que la llamaban burlonamente "Can Fanga" ("casa de barro"). Para solucionar el caos, a principios del siglo XX el Ayuntamiento aprobó cinco diseños de baldosas duraderas y económicas de la emblemática Casa Escofet. Entre ellas estaba este diseño de cuatro pétalos, pensado originalmente para evacuar el agua de la lluvia de forma eficiente.Nadie imaginaba entonces que esa sencilla baldosa gris acabaría pavimentando la identidad visual y el corazón de toda una ciudad.
Nadie imaginaba que aquella sencilla baldosa hidráulica de cuatro pétalos acabaría convirtiéndose en el símbolo más amado de Barcelona.
-Un siglo de historia bajo el paisaje cotidiano

Una historia que ahora puedes llevar contigo
En DesignPlace quisimos rendir homenaje a ese símbolo tan especial. Por eso creamos una colección inspirada en el panot de la flor, reinterpretándolo en piezas diseñadas para acompañarte mucho después de dejar la ciudad.
Nuestra colección de joyería está elaborada en acero inoxidable y es totalmente resistente al agua, pensada para acompañarte en todos los planes que trae Barcelona: desde perderte por las calles del Born, hasta disfrutar de un día de sol y sal en el mar Mediterráneo.
Porque los mejores souvenirs no son los que llevan escrito el nombre de una ciudad. Son los que viven contigo su historia.
Un clásico de la ciudad para usar todos los días.



Lleva Barcelona Siempre contigo

































































